Viajes en que se despierta el pasado,
fórmulas que salen de ensueños,
mundos alertas que caen en sombras.

Mi recorrido por este mundo,
había caído en el letargo de la realidad,
pero pronto, un alumno mío- tornó en maestro.

De vuelta entonces aprendo:
a tocar el viento con la crestas de mis dedos,
a oler el perfume de las emociones,
a saborear el elíxir de la batalla,
a oír los quejidos del inconsciente,
y a escuchar lo mucho que me ignoro.

Entonces sé,
que el olvido es parte del recuerdo,
y una sombra no sería sombra,
si no guardará-
secretos bajo la luz.